miércoles, agosto 04, 2021

Kelsey Hamilton Davis/ Perséfone y la ruta a lo largo del Atlántico/ Febrero 2021 en RC

 





Perséfone y la ruta a lo largo del Atlántico

“Prayer to Persephone”, by Edna St. Vincent Millay

From the collection, Second April, published 1921

 

Be to her, Persephone,

All the things I might not be;

Take her head upon your knee.

She that was so proud and wild,

Flippant, arrogant and free,

She that had no need of me,

Is a little lonely child

Lost in Hell, - Persophone,

Take her head upon your knee;

Say to her, “My dear, my dear,

It is not so dreadful here.”

 Notas de la artista:

 En general, me preocupa examinar y afrontar la domesticación y las narrativas de la herencia colonial, y cómo éstas interactúan simultáneamente con el cuerpo antiguo y contemporáneo. Pienso mucho en las vagas nociones del linaje europeo-americano, en lo formal, lo decorativo y lo educado, utilizadas originalmente para asociar al colonizador con la idea de lo civilizado como distinto y separado de lo natural, como un medio de dominación de uno mismo y de los demás. Me pregunto cómo estas nociones dan forma a nuestra comprensión de la cultura como contraria al cuerpo animal y cómo esto cultiva la ansiedad y el miedo a la vasija rebelde, abultada y texturizada. Amaso objetos para encontrarme en situaciones ambiguas, a menudo anclando el trabajo en representaciones apropiadas, míticas, literarias o populares de la feminidad y la naturaleza. Materialmente, tanto la cerámica como lo textil, se encuentran en una posición única como una antigua forma ritualista y material de entender el lugar del ser humano en la palabra y, al mismo tiempo, un objeto doméstico de utilidad y decoración. La vasija y el tapiz son a la vez un registro del toque humano, el ritual y el gusto, pero también el contenedor de todo lo que necesitamos para sostener y ser sostenido.

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 Persephone and the Highway Along the Atlantic

 In general, I am worried about an examination and coping with domestication, narratives of colonial heritage, and how they interact with the simultaneously ancient and contemporary body. I think a lot about vague notions of American European lineage, the formal and the decorative and the polite, utilized originally to associate the colonizer with the idea of the Civilized as distinct and separate from the Natural, as a means of domination of self and other: I wonder about how these notions shape our understanding of culture as contrary to the animal body and how this cultivates anxiety and fear of the unruly, lumpy, textured vessel. I amass objects to meet in ambiguous situations- often anchoring the work in appropriated, mythical, literary, or folk portrayals of womanhood and Nature. Materially, both ceramic and textile are in a unique position as an ancient ritualistic and material way of understanding the human’s place in the word and simultaneously a domestic object of utility and decoration. The vessel and the tapestry are at once a record of human touch, making ritual, and taste but also the container for all that we need it to hold and be held by.

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 En este lado del mundo, estamos acostumbrados a pensar y enunciar sobre las colonizaciones. Desde las históricas, que fueron borrando y limitando pueblos, hasta las contemporáneas, escondidas bajo el discurso de la aldea global inclusiva.

 Son los pocos cruces con voces alternativas los que nos hacen pensar ¿existe colonización en los países colonizadores? ¿Cómo es y de dónde nace?

Las obras de Kelsey son las hijas rebeldes de esa herencia conquistadora. Desnudan la incomodidad que la tradición de raíces británicas, bajo el lema de la formalidad, continúa imponiendo sobre los cuerpos en su cultura, censurando las particularidades bajo los patrones del “buen gusto”.

 Cerámicas, dibujos y telas que, como Caballo de Troya, siembran pequeñas disrupciones a través de las mismas materialidades que esta amabilidad protocolar suele registrar como marcas de una comunidad conquistada.

La obra de Kelsey es el maquillaje corrido, la quemadura de cigarrillo en la cortina, es el ruido del que nadie quiere hablar.  

 Mariel Uncal/ Curadora

 

 

 

 

Sarah Zakaib en Residencia Corazón






Esta serie de obras se inició en un proceso relacional, tras realizar una convocatoria general en el contexto de una residencia artística de dos meses. Ahora he vuelto para presentar los resultados de este proceso. Este año es el 43º aniversario del inicio de la dictadura argentina, lo que influyó mucho en las historias que me contaron.
El proyecto trata de historias personales, recuerdos e historia oral. Convoqué a los participantes (jóvenes y mayores) buscando más historias, que sean importantes y tengan sentido para ellos. La intención es representar tanto una conexión íntima con el pasado como una disonancia con esa misma cosa, o responder a algún imperativo innato de la historia misma, y trabajarlas en colaboración con las personas que me las entregan.
Este proyecto se inscribe en la continuidad de mi práctica artística vinculando arte, identidad y tiempo a través de objetos, independientemente de su importancia simbólica o su aparente trivialidad. El objeto aquí son las historias. Mi interés reside en la fascinación por la coherencia de la identidad, la historia y la memoria colectiva y personal, las historias que se convierten en mitos y la apariencia borrosa de la identidad estática. Creo que las historias pueden llegar a ser capaces de resonar entre personas; y es a menudo con objetos relacionales que resuenan íntimamente entre los miembros de la familia que las relaciones se mantienen y se mantienen vivas.
Me inspiro para crear este proyecto a partir de estas palabras que encontré al leer "What the Body Cost" (Jane M. Blocker, 2004), un libro sobre el arte de la performance de los años setenta: "eso que resulta en el conflicto entre lo que innegablemente somos y de lo que seguimos distanciados".

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This series of work was started in a relational process, following a general call for participants, in the context of a two-month artist residency. I have returned to present the results of this process. This year marks the 43rd year since the start of the Argentinian dictatorship, which greatly influenced the stories that were told to me.
The project deals with personal stories, memories and oral history. I sent out a call for participants, searching for more stories, old and young, that are important to your sense of self. The intention is to depict both an intimate connection to one's past, and a dissonance to that same thing, or to respond to some imperative innate to the story itself, and in collaboration with people that give them to me.
This project is inscribed in the continuity of my artistic practice linking, art, identity and time through objects, regardless of its symbolic importance or its apparent triviality. The object here are the stories. My interest resides in a fascination with coherence in identity, collective and personal history and memory, stories becoming myth, and the blurred appearance of static identity. I believe that stories can become able to resonate between persons; and it is often with relational objects that resound intimately between family members that relationships are maintained and stay alive.
I am inspired to create this project from these words I encountered while reading “What the Body Cost” (Jane M. Blocker, 2004), a book on performance art of the 1970´s: “that which results in the conflict between what we undeniably are and yet remain distanced from.”