miércoles, diciembre 12, 2012

Katie Parrish/ Realismo Erótico/ Viernes 14 de Diciembre-19.30 hrs./ Residencia Corazón




















Realismo Erótico
Y yo estaba en este sueño, no?  En el sueño estaba en la base de una montaña enorme, mirando hacia abajo, a mis pies ligeramente hundidos en la rica tierra marrón y después arriba hacia la montaña desapareciendo en las nubes.
Bueno pero recuerdo que en ese punto, de repente, me golpeaba el sentido de claridad más profundo que haya tenido y mi centro se arqueaba y se movía con placer bajo el peso de la pesada transparencia mística. Y de pronto, me di cuenta que no hay significado más allá  del significado que elegimos asignar y que la vida carece de significado, uno debería simplemente inventar una tarea significativa y dedicar su vida de a ella. Quizás es por eso que la religión es tan popular, pensé. Entonces elegí mi tarea y comencé  a subir la montaña.
La parte inferior de mis pies rosados y suaves se llenó de ampollas y lastimaduras, pero a medida que subía empecé a formar callos. Subí por tanto tiempo que mis piernas se tornaron musculosas y formadas pero entonces empecé a envejecer. Subí por tanto tiempo esta montaña olvidada de Dios buscando la cúspide, que envejecí y me morí. Pero en ese punto el tiempo se había anudado en un lazo y se envolvió en sí mismo y nací de nuevo, un niño, todavía sin zapatos y  desnudo, gateando hacia arriba en esta ladera infinita.
Entonces continué y continué, apenas deteniéndome por comida y descanso, vida después de la vida. Ocasionalmente mirando hacia atrás, a la planicie extendida en la base y viendo océanos evaporarse sólo para ser reemplazados por junglas verde intenso que luego se aplanaban para dar lugar a grandes civilizaciones, para luego éstas también caer.
El tiempo pasó como una ola y pronto sentí una necesidad de reflexionar sobre mi existencia antes de la montaña. Y como si hubiera estado esperando mi consentimiento, mi mente borró todo recuerdo de vida o amor o lenguaje. Todo lo que quedó fue el golpeteo regular de mis pies y la respiración rítmica de mi propio pecho. Para el momento que llegué a la cima,  había perdido entendimiento de que tal lugar pudiera incluso existir y había empezado a regresar descendiendo. Creo que eso es lo único que realmente recuerdo.

Erotic Realism
So I was in this dream right. In this dream I was at the base of an enormous mountain, and i found myself first looking down to my feet, sunken slightly into the rich brown earth and then up to the mountain dissapearing into the clouds.
Anyway, I remember at this point I was struck with the deepest sence of clarity I have ever known, and my core bent and swayed with pleasure under the weight of this heavy  mystic transparency.
All at once I realized that  there´s no meaning to anything other then the significance that we choose to allocate to it. And if life lacks meaning, one show simply invents a significant task and devote one´s life to it. Perhaps they why religion is so fabulously popular I mused. And so I decided on my task and began to climb the mountain.
The underbelly of my soft pink feet soon became raw and blistered but as I kept climbing they then grew into two thick calluses. I climbed for so long that my legs became muscular and sinewy but then started to break apart with age. I climbed this god forsaken mountain for so long, searching for its peak, that I eventually got old and died. But by that point time had knotted into a loop and wrapped around it and I was reborn, and infant, still shoeless and now naked, crawling up this infinite incline.
Anyway I went on and on, scarcely stopping for food or rest life time after life time. I occasionally looked back onto the expansive flat land that lay at the base if my monolith and watched oceans evaporate, only to be replaced with lush green jungles which would then be flattened to make room for great civilizations, so they too could fall.
Time passed like a wave and soon I felt it unessasery to reflect on existence before the mountain. And as though awaiting my concent, my mind erased all memory of life or love or language. All that was left was the steady thump of my feet and the rhythmic heaving of my own chest. By the time I reached the peak id lost all understanding of such a place even existing and I started making my way back down. I guess that´s  all I really remember.