Bruna Iurko/La mirada al vuelo/ julio 2023

 







Bruna Iurko García (San Pablo, Brasil, 1993) Artista independiente e autodidacta, Bruna creció y vive en Capão Redondo, barro periférico de San Pablo. Tercera de 7 hijos, desde chica mostró con sus manos inquietas el deseo de crear. Realizó cursis de capacitación en diversas áreas, transitando entre el diseño, la moda y la ilustración construyó sua identidad de una profesional multifacética.
Su expresión proviene de su forma de ver la vida y su relación espiritual. Umbandista y médium, traza través de su narrativa una relación con la natureza como un libro sagrado.

ENG
An independent and self-taught artist, Bruna grew up and lives in Capão Redondo, a neighborhood in the outskirts of São Paulo. The third of 7 children, since childhood she showed through her restless hands the desire to create. With some free and technical courses in several areas, transiting between design, fashion, and illustration, she built the identity of a multifaceted professional. Her expression comes from the way she sees life and her spiritual relationship. Umbandist and medium, he brings through his narrative the relationship with nature as a sacred book.

PORT
Artista independente e autodidata, Bruna cresceu e mora no bairro de Capão Redondo, zona periférica de São Paulo.Com alguns cursos livres e técnicos em diversas áreas, transitando entre design, moda e ilustração, construiu a identidade de uma profissional multifacetada. Sua expressão vem da forma como enxerga a vida e sua relação espiritualista. Umbandista e médium, traz por meio da sua narrativa a relação com a natureza como livro sagrado. A fauna e flora de pinceladas expressivas e gestuais são exaltadas em todos os suportes.

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Observar con cariño hacia la naturaleza y el suave devenir de los destinos nos hace reflexionar sobre el funcionamiento del instinto. ¿No hay curiosidad, inseguridad o miedo? ¿El proceso simplemente se repite exhaustivamente sin ninguna razón?

Además de estas y otras preguntas, veo aquí el atuendo de un pequeño pájaro que retrata los desafíos de dejar la comodidad de su propio nido, reconociendo el desafío de ser lo que uno es. Se necesita el valor de la autoaceptación y la lectura de la esencia que llevamos.

Si el universo te da alas, despegar es una misión, así que confía en las tuyas y buen viaje, dentro y fuera.

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Looking fondly at nature and the gentle unfolding of destinies makes us reflect on the workings of instinct. Is there no curiosity, insecurity or fear? Is the process simply repeating itself exhaustively for no reason?

In addition to these and other questions, I see here the attire of a small bird portraying the challenges of leaving the comfort of one's own nest, recognizing the challenge of being who one is. It takes the courage of self-acceptance and reading the essence we carry.

If the universe gives you wings, taking off is a mission, so trust yours and bon voyage, inside and out.

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Enxergar com carinho a natureza e o desenrolar tão suave dos destinos nos faz refletir sobre como o instinto funciona. Será que não existe curiosidade, insegurança ou medo? O processo só se repete exaustivamente sem tem porquê?
Para além desses e outros questionamentos, visto aqui a roupagem de um pequeno pássaro que retrata os desafios de abandonar o conforto do próprio ninho, reconhecendo o desafio de ser o que se é. É preciso a coragem da autoaceitação e leitura da essência que carregamos.
Se o universo te dá asas, alçar voo é missão, então confie nas suas e boa viagem. Para dentro e fora de si.

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SER COMO LOS PÁJAROS

Cierta ingravidez acontece al seguir el rumbo de los sueños. Imperceptible a la vista, pareciera sentirse suave la distancia entre los pies y la superficie del suelo. Cambia levemente la perspectiva y percibimos otra nueva realidad que, si bien no dista mucho de la que habitamos en el cotidiano, sensibiliza de otro modo la manera en que asimilamos todo aquello que nos rodea. Un registro háptico de cada movimiento y aliento, del aire y el viento; de las hojas que vemos caer de los árboles en las veredas. Algunas plumas nos acercan la memoria de los pájaros y levantamos la vista para buscarlos. Los oímos en la lejanía para abrirnos mucho más allá del cielo que nos mira la cabeza.

De un hacer espontáneo, Bruna Iurko es como un ave que recorre y construye instintivamente paisajes y escenas de naturaleza. Se expresa versátil por medio de diversas disciplinas que tienen como origen el diseño. Tatúa el cuerpo y lo dibuja para siempre. También moldea líneas de plata que reverdecen las formas de la cara, las manos, el cuello. Con la misma seguridad con la que perpetúa ecos selváticos y animalias en pieles humanas, cambia la fisonomía de paredes descoloridas donde nadie posa la mirada. Pieles de ciudad que viven en la intemperie, se borran, se tapan, se llueven y se manchan. Un paisaje transitorio. Sobre la dermis o los ladrillos apilados, siempre crecen hojas, ramas, una selva recordada, animales de ensueños y rituales del tiempo de la tierra. Bruna es como los pájaros, sueña y vuela alto. Pinta para diluir límites. Camina esos aparentes bordes divisorios entre lo interno y propio, lo íntimo y privado del espacio del cuerpo, de la casa y el silencio; a lo abierto e inasible, lo público, lo urbano y lo comunitario. Pareciera haber una insistencia en reconciliar eso que en apariencia se enfrenta y de divide.  Mediadora de lo urbano y lo natural, espejo espiritual.

El mundo es demasiado grande para quedarse en el nido. La mirada al vuelo es una invitación a ser como los pájaros, tener el valor para cambiar de paisaje, vislumbrarlo todo desde arriba, volverse cielo, nube, viento. Sobrevolar el vacío de los miedos y las incertidumbres de los caminos nuevos. Romper los propios límites y derribar esos muros internos. Escuchar el idioma de las plantas, que también se hace eco de la naturaleza de lo humano.

                                                                                                      Lucrecia Gimenez/ Curadora